
Porque el alojamiento también forma parte del viaje. Esto es en lo que nos fijamos nosotros antes de reservar — y por qué no siempre elegimos la misma plataforma.
Decidir dónde alojarte es una de las cosas que más comparamos cuando organizamos un viaje. No tenemos una plataforma favorita para absolutamente todo: dependiendo del destino, del presupuesto y del tipo de viaje, buscamos en unas u otras.
A veces queremos una habitación sencilla en el centro. Otras, un apartamento con cocina. Y cuando viajamos de mochileros, un hostel puede ser justo lo que necesitamos. Por eso comparamos siempre antes de reservar, en vez de quedarnos con la primera opción que nos gusta. Al final, dónde alojarte depende de lo que busques en cada destino: comodidad, ahorro o estar cerca de todo.
Si todavía estás con el resto del viaje a medias, en nuestra guía para planificar un viaje paso a paso vemos en qué momento conviene reservar el alojamiento — y en nuestra guía sobre el seguro de viaje, qué revisamos antes de contratarlo.
Esta guía incluye enlaces de afiliados: si reservas a través de ellos no pagas nada más, pero nosotros podemos recibir una pequeña comisión.

No tenemos una plataforma favorita para absolutamente todo. Dependiendo del destino, del presupuesto y del tipo de viaje, buscamos en unas u otras.
A veces queremos una habitación sencilla en el centro. Otras veces preferimos un apartamento con cocina. Y cuando viajamos de mochileros, un hostel puede ser justo lo que necesitamos.
No reservamos el primer alojamiento que nos gusta. Comparamos.
No todos los alojamientos son iguales, y tampoco todos los viajes necesitan lo mismo. Esto es lo primero que revisamos nosotros al reservar alojamiento:
Distancia al centro, transporte público, seguridad de la zona, y restaurantes o supermercados cerca.
No miramos solo la puntuación: leemos las opiniones, sobre todo las más recientes.
No nos quedamos con el «30 €/noche» inicial: sumamos tasas, limpieza e impuestos.
Cuando la diferencia de precio no es enorme, solemos valorar mucho poder cancelar.
No siempre hace falta piscina, gimnasio o cinco estrellas: a veces solo una cama limpia y bien situada.
Antes de reservar alojamiento y mirar plataformas, esto es lo que solemos tener claro sobre el tipo que necesitamos: hotel, apartamento o hostel.
| hotel | apartamento | hostel | |
|---|---|---|---|
| Queremos comodidad | ✓ | ||
| La ubicación es prioritaria | ✓ | ||
| Estamos pocos días | ✓ | ||
| Estamos varios días | ✓ | ||
| Cocina para ahorrar | ✓ | ||
| Necesitamos más espacio | ✓ | ||
| Presupuesto muy ajustado | ✓ | ||
| Queremos conocer gente | ✓ | ||
| No necesitamos privacidad | ✓ |
No hay una plataforma «ganadora» a la hora de reservar alojamiento: según el viaje que tengamos por delante, esto es lo que solemos mirar primero.
Para un hotel suelto en casi cualquier ciudad, Booking suele ser el punto de partida: tiene más de 32 millones de alojamientos publicados en más de 220 países, así que es raro no encontrar oferta. Agoda es la alternativa que más comparamos junto a él, sobre todo si el precio en esa zona concreta puede ser mejor.
Cuando el plan es ir con mochila y dormir en hostels, Hostelworld es la que usamos casi siempre: está especializada solo en eso, con valoraciones separadas por limpieza, ambiente y ubicación, y funciones para saber quién más se aloja en el mismo sitio esos días.
Si queremos cocinar y tener más espacio —sobre todo en estancias largas o viajando en grupo— miramos tanto Booking, que ya tiene cerca de 9 millones de anuncios de apartamentos y casas, como Airbnb, que sigue siendo la referencia en alojamientos de particulares.
Para destinos asiáticos comparamos Agoda y Booking casi siempre: son del mismo grupo empresarial (Booking Holdings), pero Agoda nació en Singapur en 2005 y mantiene mejores acuerdos con hoteles locales en buena parte de Asia, así que ahí sus precios suelen ser algo más ajustados.
Cuando el precio manda por encima de todo, no nos fiamos de una sola plataforma: comparamos el mismo alojamiento en dos o tres a la vez, porque el precio final puede variar bastante de una a otra.
Para viajar en grupo o con niños solemos preferir Airbnb o un apartamento en Booking: tener salón y cocina propia compensa frente a reservar varias habitaciones de hotel sueltas.
Si tuviéramos que quedarnos con una sola plataforma para reservar alojamiento, sería Booking. No porque sea la única que usamos —en el resto de esta guía vas a ver que reservamos con Agoda, Hostelworld o Airbnb según el viaje—, sino porque es la que más veces acaba ganando la comparación.
Booking nació en 1996 en los Países Bajos y hoy es, de largo, la plataforma con más oferta: más de 32 millones de alojamientos publicados en más de 175.000 destinos de 220 países, con filtros muy completos y cancelación gratuita en una parte importante de las reservas. Para nosotros, eso significa menos tiempo comparando y más probabilidades de encontrar algo que encaje con lo que buscamos, aunque el destino sea poco habitual.
Esto no significa que sea la mejor opción para todo el mundo ni para todos los viajes. Si vais a ir de mochileros o buscáis más espacio y cocina propia, seguid leyendo — hay opciones que encajan mejor con esos casos.
Genius es el programa de fidelidad de Booking, y se activa solo con reservar: no hay que pagar nada ni apuntarse a nada aparte.
| nivel | qué consigues |
|---|---|
| Nivel 1 · desde el registro | Se consigue nada más crear la cuenta. Da un 10% de descuento sobre el precio (antes de tasas) en los alojamientos que participan en el programa. |
| Nivel 2 · tras 5 estancias en 2 años | Sube el descuento a entre un 10% y un 15%, y añade desayuno gratis y mejora de habitación gratuita cuando hay disponibilidad. Está activo en más de 390.000 alojamientos. |
No hace falta perseguirlo: si reserváis a menudo con Booking, acabáis subiendo de nivel solos. Pero merece la pena saber que existe, porque el mismo alojamiento puede salir más barato para quien ya tiene Genius que para quien no.
Aunque Booking gana la mayoría de las veces a la hora de reservar alojamiento, estas tres son las que miramos según el tipo de viaje — y en dos de ellas reservamos nosotros directamente.
Hostelworld existe desde 1999 y no intenta ser una plataforma para todo: solo hace hostels, con cerca de 17.000 repartidos en 179 países y más de 13 millones de opiniones reales. Cada hostel se valora por separado en limpieza, seguridad, ambiente, personal y relación calidad-precio, así que se nota rápido si un sitio es tranquilo o si es más de fiesta.
Lo que más nos gusta es su parte social: la app deja ver cuánta gente más se aloja en el mismo hostel o llega esos días a la misma ciudad, tiene chats por hostel o por ciudad, y organiza «Linkups» — quedadas, rutas de bares o actividades entre huéspedes. Para viajar solo y conocer gente, es la que mejor lo resuelve de las cuatro.
Buscar hostel en Hostelworld →
Agoda se fundó en Singapur en 2005 y en 2007 pasó a formar parte de Booking Holdings, el mismo grupo que Booking — por eso el catálogo se parece tanto entre las dos. Tiene unos 4,5 millones de alojamientos en más de 200 países, pero su origen asiático se nota: mantiene mejores acuerdos con hoteles y guesthouses locales en buena parte de Asia, así que ahí compensa comparar precio con Booking antes de reservar.
Su programa de fidelidad combina dos cosas: AgodaCash, que te devuelve parte de lo pagado como saldo para la siguiente reserva, y Agoda VIP, unos niveles (Plata, Oro, Platino, VIP) que suben automáticamente cuantas más veces reservas y dan mejores descuentos.
Airbnb es la opción cuando lo que buscamos no es una habitación, sino una casa o un apartamento entero: cocina propia, salón, lavadora y, muchas veces, más espacio por el mismo precio que una habitación de hotel — sobre todo en estancias de una semana o más, o viajando en grupo.
Toda reserva incluye AirCover para huéspedes sin coste adicional: si el anfitrión cancela a última hora, no puedes hacer el check-in, el alojamiento es muy distinto a como lo anunciaban o hay un problema de seguridad, Airbnb ayuda a reubicarte en un sitio similar o te reembolsa. Ojo, no es un seguro de viaje — no cubre equipaje perdido ni gastos médicos, solo problemas con la propia reserva.
Al precio por noche hay que sumarle siempre la tasa de limpieza y la de servicio antes de comparar con un hotel, porque a veces cambian bastante el resultado final.
| booking | hostelworld | airbnb | agoda | |
|---|---|---|---|---|
| Hoteles | ●●●●● | ●●○○○ | ●○○○○ | ●●●●○ |
| Hostels | ●●○○○ | ●●●●● | ●○○○○ | ●●○○○ |
| Apartamentos | ●●●●○ | ●○○○○ | ●●●●● | ●●●○○ |
| Viajes por Asia | ●●●●○ | ●●●○○ | ●●●○○ | ●●●●● |
| Cancelación gratuita habitual | ●●●●● | ●●○○○ | ●●○○○ | ●●●●○ |
| Nuestra experiencia | Nuestra elección | Ideal para mochileros | Buena alternativa | La más fuerte en Asia |
Importante: la valoración es nuestra opinión editorial a partir de nuestra experiencia, no una puntuación oficial de las plataformas. La oferta y los precios cambian según destino y fechas — compara siempre antes de reservar alojamiento.
Esto es lo que repasamos siempre antes de reservar alojamiento:
Nunca reservamos un alojamiento únicamente porque aparezca el primero en las búsquedas o porque sea el más barato.
A veces sí. Cuando ya sabemos qué alojamiento queremos, comprobamos su web oficial antes de reservar por una plataforma — algunos ofrecen un precio algo mejor a quien reserva alojamiento directamente.
Depende de cada alojamiento concreto, no solo de la plataforma: Booking y Agoda muestran muchas opciones con cancelación gratuita, pero conviene comprobarlo en cada reserva.
Es su programa de fidelidad gratuito: el nivel 1 llega solo con registrarte y da un 10% de descuento, y el nivel 2 (tras 5 estancias en 2 años) añade desayuno gratis y mejora de habitación. Como no cuesta nada ni hay que solicitarlo, siempre merece la pena tenerlo activo.
No necesariamente. Depende de las tasas de limpieza y de servicio, que conviene sumar al precio por noche antes de comparar — y de AirCover, la protección que incluye toda reserva de Airbnb si algo sale mal con el alojamiento.
Para la mayoría de nuestros viajes a la hora de reservar alojamiento, Booking. Para hostels y viajar solo, Hostelworld. Para Asia, Agoda. Y para estancias largas con cocina propia, Airbnb.
No siempre. Muchas reservas permiten pagar en el alojamiento, y otras piden solo una señal o el importe completo — conviene revisarlo antes de confirmar.
A la hora de reservar alojamiento para nuestros propios viajes, si tuviéramos que quedarnos con una sola plataforma: Booking, mayoritariamente. Es la que gana la comparación más veces y la que mejor encaja con la mayoría de nuestras reservas.
Pero no te vamos a decir que sea la mejor opción para todo el mundo ni para todos los viajes — la mejor plataforma es la que encaja con el viaje que vas a hacer, y por eso reservamos con Agoda, Hostelworld o Airbnb según toque.
Ver Booking →
Comparar con Hostelworld →
Comparar con Agoda →
«El alojamiento perfecto no siempre es el más bonito. Es el que encaja con el viaje que estás haciendo.»